17.08.2017
INTRODUCCIÓN

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Las fuerzas de Imperio han detenido el avance de las hordas del Caos, sin embargo la guerra no está ganada. Muchos Señores de la Guerra y sus secuaces aún sirven bajo el mando del Señor del Fin de los Tiempos.

El Torreón de Latón se ha convertido en un baluarte inexpugnable en el que los siervos de los Dioses del Caos se han hecho fuertes. La hueste invasora ha quedado debilitada y se ha visto obligada a replegarse, pero aún no está vencida, a pesar de su frágil posición, recupera fuerza con cada día que pasa.

Los agentes que el Caos ha dispersado por todo el Imperio están causando levantamientos entre la población, que tras enfrentarse a la adversidad por las medidas adoptadas debidas a la guerra, ahora duda sobre la legitimidad del gobierno del Emperador Karl Franz. Muchas voces son las que reconocen en Valten al Sigmar renacido y su derecho a ostentar el mando, pero el Emperador aún cuenta con el apoyo de los Condes Electores.

Esta ola de confusión ha obligado a Karl Franz a regresar a Altdorf, la capital del Imperio, para sofocar cualquier posibilidad de confrontación civil. No obstante, no ha olvidado el peligro que entraña Archaón mientras siga vivo.

Los Inquisidores y los Cazadores de Brujas registran casa por casa en busca de los siervos del Caos que aprovechan sus obscenas mutaciones para enardecer al pueblo y sembrar la discordia, pero los guardianes de la Palabra de Sigmar también se encuentran divididos. Con la prueba de que Volkmar el Severo permanece con vida, algunas de las más prestigiosas Casas Capitulares, exigen que se le reconozca de nuevo como Gran Teogonista. Un cargo al que Johann Esmer no está dispuesto a renunciar.

Mientras el grueso del ejército se concentra en posiciones estratégicas para impedir el estallido de una rebelión, la belicosa Compañía Libre de Altdorf, compuesta por los más curtidos veteranos de guerra, se ha movilizado hacia el norte para unirse a los fanáticos seguidores de Luthor Huss que componen las tropas de los Redentores de Sigmar.

La moral es alta ahora que Archaón está sitiado, pero los soldados más viejos saben cómo de peligroso es un animal herido cuando se siente acorralado…