25.06.2017
INTRODUCCIÓN

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Año 2522 del Calendario Imperial.

Mientras el vasto Imperio gobernado por Karl Franz, intenta mitigar los focos de fanáticos del Culto de Sigmar, que condenan la corrupción en el seno de la Iglesia Sigmarita, permanece ajeno a la peligrosa amenaza que suponen las caóticas huestes guerreras del poderoso Caudillo Archaon, el Señor del Fin de los Tiempos.

Solo la extensa estepa de Kislev, más allá de las fronteras septentrionales, separa a los invasores, procedentes del Desierto del Caos, de su objetivo.

Los rumores de la caída de la ciudad de Erengrado y del asedio en Praag, cada vez suenan con más fuerza. ¿Cuánto tiempo aguantará el pueblo de la Zarina las acometidas del Caos antes de sucumbir?

La implacable sombra del Caos se cernirá sobre el durmiente y desprevenido Imperio, que si no reacciona a tiempo, será arrasado por las hordas bárbaras de Wulfrik, el Herrante, hasta no ser más que un triste recuerdo en la historia.

Atravesando las escarpadas Montañas del Fin del Mundo, oleadas de Orcos, lideradas por Grimgor Ironhide, lo están destruyendo todo a su paso, no obstante, los Enanos de Karak Kadrin, con el Rey Ungrim Ironfist al frente, han abandonado la seguridad de sus bastiones para enfrentarse, una vez más, contra sus más odiados enemigos.

Mientras Luthor Huss, un sacerdote guerrero que se ha autoproclamado profeta, anuncia el advenimiento de Sigmar, y la Imperecedera Llama Sagrada del Culto de Ulric permanece incombustible en Middenheim, el Emperador Karl Franz ha invitado a los representantes de los reinos vecinos, así como de los Altos Elfos y de los Enanos, al "Cónclave de la Luz" con la esperanza de lograr su apoyo en la guerra contra el Caos.

Los asuntos de Estado han obligado a que el Emperador deposite su fe en Boris Todbringer, el Conde Elector de Middenland, para defender el Imperio mientras él decide sobre el futuro de una nación que se encuentra dividida entre los que siguen la Palabra del Profeta de Sigmar y los que reniegan de sus blasfemas acusaciones.

La legendaria bodega Enana de Karak Vlag ya no existe, los Elfos Silvanos de Athel Loren han enviado partidas de exploradores para socorrer a un Imperio sumido en la discordia y Luthor Huss, acompañado de sus fieles seguidores, se ha unido a la reducida guarnición del Conde Boris Todbringer a la espera de que Valten, el heredero espiritual de Sigmar se gane el reconocimiento del Emperador. Pues él es la única esperanza que tiene el Imperio de no ser engullido por la Tormenta del Caos.